Un domingo cualquiera…

Continuación de Un domingo cualquiera del blog Despacito y con Buena Letra ...Ismael, con Lisa en sus brazos, bajaba el segundo descansillo que daba al portal, unos pocos pasos más y estarían en la calle. Pues sí, justo al ir a abrir la puerta, otras tres sombras encapuchadas le cortaron el paso, él con sumo …