El pescador de paz

Cuenta una leyenda de mi pueblo que hace muchos años llegó un forastero, como otros de tantos, a pasar las vacaciones estivales pescando en nuestra hermosa lastra. Una placa de apenas cincuenta metros de roca, casi como un espigón, orientada hacía el ocaso del sol. El caso es que nuestro forastero, el de la leyenda, …