Cine: “The Babysitter”

la renovación del cine de terror, de los clichés clásicos y sin caer en la parodia, tiene un claro ejemplo en The Babysitter. Puede parecer la típica comedía de adolescentes con toques de horror pero, la verdad, después de vista, resulta que no se casa ni con lo una ni con  lo otro aportando una dinámica que la hace mantener el interés hasta el final.

Igual, lo más tópico, sea precisamente el desenlace, bueno tampoco demasiado y se puede tolerar. La historia es ligera nada pretenciosa, sólo entretener la hora y media de su duración, en ese aspecto lo consigue. Pedir profundidad a los personajes o interpretaciones de reconocimiento quedan fuera de lugar y, en mi opinión, le dan más frescura y soltura a la trama.

En definitiva, cine de terror ligero sin cortarse tampoco demasiado en las escenas crudas, con un tono de comedia juvenil de humor negro. Un combinado que consigue distraer y ese es el punto para mí.

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Cine: “El muñeco de nieve”

Acerca de ver o no El muñeco de nieve tenía mis dudas, por el trailer parecía un thriller prometedor y por otra parte podía ser sólo una más a la larga lista del género. Al final me decidí y para curarme en salud tomé la opción de verla en  VOSE.

Acerté en ambas suposiciones, es un thriller prometedor, empieza bien, se desarrolla con cierta soltura y avanza creando interés al ir casando algunas piezas. Luego la última parte, con algunos giros más efectistas que logrados para la trama, se va desinflando y el final resulta demasiado tópico.

Así que también considero la producción como una más del género. Hubiera sido un buen episodio piloto de una serie de TV; en el cine, en cambio, parece un telefilme, no le saca partido a la pantalla grande.

Al verla en versión original subtítulada, me evité la posible adulteración de las voces en el doblaje y, en ese aspecto, las actuaciones me parecieron correctas. Hay quien diría que frías pero yo no creo que el carácter noruego sea, precisamente, muy cálido y alegre. En definitiva, una obra que consigue llegar a meta del aprobado, sin muchos mas méritos. Los aficionados al thriller las vemos todas y esta es una más.

Las mujeres no son rencorosas, tienen memoria fotográfica

La leyenda, tan real como la vida misma, que un hombre sólo es capaz de hacer bien una cosa a la vez o a lo sumo dos, mientras que una mujer puede con media docena sin esfuerzo, resulta de lo más embarazoso cuando una de las cosas en juego es una desavenencia.

Hay quien dice que, si discutes con una mujer y te acepta tablas, es una victoria para ti. Es totalmente cierto, el sexo débil (menos mal, si llega a ser fuerte, a la primera riña nos bautiza y nos da la extremaunción) después del conflicto no nos guarda rencor, tiene un álbum fotográfico de la misma o, incluso, la película completa en versión extendida.

Pasado el tiempo, si sale el tema de conversación, que no nos pase nada, el aluvión de reproches perfectamente detallados, no tiene nada que envidiar al que le cae un alud en los Alpes y le entierra bajo 50 metros de nieve.

Lo mejor del caso, es que hay alguna discusión (pocas) en la que, honestamente, tu tienes la razón y, después del calentón, te debiera ser reconocida en buen fair play. Pues no, con el paso del tiempo, a ti casi se te ha olvidado todo, mientras que tu adversaria se recuerda del día, de la hora, que tiempo hacía, que llevabas puesto y de la bronca palabra por palabra.

Con semejantes pruebas, no hay juez que te exculpe, por mucho que la verdad este de tu lado; tu solo aportas tu palabra y algún balbuceo.

La única manera de ganar una discusión a una mujer es, que tu tengas la razón, poder contar con dos testigos y que la bronca sea ante notario.

 

El peregrinar de la TERSA

Tertulía Fantástica de Santander

Todo comenzó en el emblemático Naroba (Lugar donde se junta la fuerza del hombre y el agua), en este caso el agua, para bien de los asistentes, era sustituida por diversidad de cervezas a discreción. Después de muchos encuentros y algunos desencuentros, de última hora, quedo marcado y desterrado.

El siguiente punto de encuentro fue El Campeador, donde hemos reposado los huesos durante unas cuantas estaciones, aquí además de cerveza también había viandas sólidas para alegrar al estómago y la conversación de la sobremesa.

Ahora, justo con la entrada del otoño, parece que nos vamos al Refugio, no se si por coincidencia con la actualidad o porque ya estaba así predestinado. El próximo sábado será la botadura oficial y no hay que adelantar acontecimientos. Prejuzgar sin probar es de necios 😛

Sólo espero que si nos volvemos a mover, la siguiente posada, no se llame Stalag o algo similar o ya parecerá un caso para La Nave del Misterio.

No todo son series americanas IV

Ver a Rowan Atkinson, alias Mr. Bean, haciendo de Maigret es un hallazgo digno de compartir. El personaje de Georges Simenon es ampliamente conocido y sus historias un referente dentro del género policíaco. La cadena de TV británica ITV hace un despliegue de medios para la puesta en escena cuidando hasta el último detalle, haciendo una ambientación del París, de los años cincuenta, digna de mención.

En cuanto a la interpretación de nuestro inspector jefe, parece que todavía no es comisario, por parte del actor de las mil muecas resulta también sorprendente; ni un gesto y ni una de sus características muecas cómicas. En cuanto a la entonación, la propia del carácter del policía cuya intuición es la pieza clave para resolver los puzzles criminales a los que se enfrenta. El resto de personajes lógicamente secundarios, Maigret es el eje principal de las tramas, siguen el mismo perfil, acordes al papel que representan.

De momento hay tres episodios y un cuarto en camino para finalizar la segunda temporada, a este paso esperó ver a Rowan para rato. Me parece un gran acierto recuperar para una serie tan cuidada a este entrañable personaje. En cuanto al cambio de registro de Mr. Bean, si bien al principio resultaba extraño verle ahí, luego se hace indispensable oír y ver su gran interpretación.

Cine: “Blade Runner 2049”

La continuación de Blade Runner después de tres décadas, según su guión, me parece una historía convincente y coherente. El paso de los años queda bien reflejado en la evolución tecnológica aunque siga esa permanente bruma que oculta el sol de día y a la luna de noche (LoL). Bromas a parte, la ambientación esta conseguida pero a mí los colores más saturados de la original me resultaron menos deprimentes, tal vez esa era la idea evolutiva para la situación en 2049.

Los sonidos y la música también fueron parte fundamental de la sociedad distópica de Blade Runner acompañando continuamente a las imágenes. En 2049 también están presentes toda la proyección, sobre todo los sonidos y ruidos, aumentando más el desasosiego de esa sociedad futura (yo además tuve que aguantar toda la proyección un altavoz desenconado que cada vez que sonaba parecía una lata gigante, demasiada ambientación para mi).

En cuanto a las interpretaciones, tuve la opción de subtitulada y la escogí, totalmente contenidas, en su papel y con corrección. Viendo roles así se nota, a parte de una buena actuación una igual de buena dirección. Dos horas y dos tercios mirando la pantalla requería de eso, una historía que contar con personajes creíbles.

El respeto al Blade Runner original se ve, además de por lo comentado, por la cantidad de guiños, puestas en escenas, cameos y por la línea de continuidad en los diálogos. No se pueden evitar las comparaciones y decir cual es mejor, ahora es fácil, la original es ya un clásico y 2049 necesita que pasen los años, pero tiene una cosa buena; se puede ver, perfectamente, sin haber visionado la primera, a pesar de todos los lazos comunes.

Las banderas, cuando estes fuera, para que sepan de donde eres :)

Si hay algo que me parece ilógico y redundante es el uso de las banderitas y las pulseritas españolas en España. Qué pasa, que los que no llevamos de eso no somos igual de españoles, no pagamos los impuestos, o acaso somos los corruptos? A mi ni me molesta ni me importa que se usen, cada uno es libre de ello, mientras no se quiera menosprecial al resto de ciudadanos o mejor dicho súbditos.

A ver que todos según la Constitución somos iguales ondeando  banderas o no. Y que tenga que llevar la bandera para que se sepa que soy español, en España, me parece, cuando menos, ridículo. Que fuera a otra comunidad y llevara bandera autonómica, para dar a conocer mi región, me resultaría mucho más lógico.

Y si fuera al extrangero pues tendría que llevar ambas, la de mi páis y la de mi región y ya está; o ninguna, por la verguenza… Nos guste o no somos españoles nacidos en… y no al revés. Los nacionalismos extremos son posturas egoistas e irracionales, donde solo lo suyo vale, y me parece a mí que autosuficientes no somos nadie para ir tan chulos por la vida.

Las ramas más fuertes del arból, son las que salen directamente del tronco, las más extremas no lo son tanto aunque sean las que mas se meneen y ruido hagan.